Impacto ambiental: redúcelo en proyectos de interiorismo institucional

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Las edificaciones conllevan un gran impacto ambiental. De toda la actividad humana, representan el 17 % del consumo de agua y el 25 % del uso de madera (Argentina GBC, 2021).

Según el Consejo Colombiano de Construcción Sostenible (2020), los edificios tradicionales son responsables del 33% de las emisiones de gases de efecto invernadero y del 40% del consumo de energía mundial.

En Colombia, la construcción consume el 60 % de los materiales extraídos de la tierra. A pesar de ello, el nuestro es el cuarto país de América Latina con más proyectos de construcción sostenible (Bancolombia, 2020).

En este artículo veremos, específicamente, cómo reducir el impacto ambiental de los edificios, con decisiones inteligentes de interiorismo institucional.

El impacto ambiental de la construcción

Por un lado, está el impacto que tiene que ver con el aprovechamiento de recursos. Los edificios consumen entre el 20 y el 50 % de los recursos naturales a nivel global. Por cada metro cuadrado construido, se requieren tres toneladas de materiales (Consumer, 2005). También, conllevan mucho consumo energético. Al conseguir y procesar materiales para construirlos, y en su uso diario, de manera indirecta. En su cotidianidad, los edificios utilizan el 50 % de la energía que se consume en toda la actividad humana.

Por otro lado, está el impacto vinculado a la ocupación del territorio. Cuando los edificios no están pensados para integrarse al entorno natural, pueden crear un ambiente hostil: opresión, incomodidad, hacinamiento y afectaciones a las edificaciones adyacentes. Y en su interior se pueden generar atmósferas insalubres o peligrosas, si no tienen espacios abiertos, luz natural, áreas verdes, buena ventilación y otros aspectos que generen confort a quienes los habitan.

Cómo se calcula el impacto ambiental de una edificación

Pueden utilizarse herramientas para hacer una evaluación de impacto ambiental. Algunas de ellas son el Ecómetro o el Análisis de Ciclo de Vida. Ambos miden huellas de carbono, hídricas o energéticas. Proporcionan datos sobre el agotamiento de recursos, la toxicidad, los efectos de las acciones sobre la capa de ozono, etc.

Las variables que miden estas herramientas tienen que ver con aspectos como:

  • El lugar en que se ubica la edificación.
  • Los materiales que se usan para construirla.
  • Su diseño.
  • El agua que utiliza.
  • El uso que hace de la energía.

La importancia de hacer más sostenible el sector de la construcción

Es imprescindible implementar un modelo de arquitectura sostenible que no genere tanto impacto ambiental. Es decir, un tipo de diseño urbanístico que implique sustentabilidad en todas las etapas, desde la planificación y el diseño, hasta la construcción y la operación.

Este tipo de arquitectura tiene en cuenta el entorno en que se ubica la construcción e implica a todos los actores involucrados en ella. Además, optimiza sus recursos y sistemas para minimizar el impacto ambiental y los posibles riesgos para la salud.

La certificación LEED proporciona una verificación independiente del rendimiento de los edificios, validando los logros mediante un proceso de revisión externo. Los edificios certificados bajo la norma LEED (Argentina GBC, 2021):

  • Demuestran una reducción de sus costos operativos.
  • Muestran un incremento en el valor de la propiedad.
  • Son espacios más sanos y seguros.
  • Reducen la emisión de gases.
  • Prueban el compromiso de sus dueños con el ambiente y la sociedad.

En definitiva, un edificio sustentable es aquel cuyo diseño (incluyendo sus métodos de construcción y materiales) reduce o elimina significativamente el impacto ambiental sobre el entorno y sus habitantes.

Veamos ahora cómo el diseño de interiores puede contribuir a ello, enfocándonos en edificios institucionales.

Guía para reducir el impacto ambiental en proyectos de interiorismo institucional

Cómo reducir el impacto ambiental y generar confort en proyectos de interiorismo institucional

En el ámbito del interiorismo institucional se piensa la sostenibilidad desde distintos ángulos. Teniendo en cuenta la construcción, el acondicionamiento y el uso habitual de instituciones educativas, hospitales, centros comerciales, etc.

Uno de los grandes retos del diseño interior de cara el futuro está relacionado con disminuir el impacto ambiental. Los expertos en interiorismo están conscientes de ello y por eso se apoyan en los avances tecnológicos para ofrecer conceptos de arquitectura y diseño más sustentables. Por supuesto, es muy útil realizar estudios de impacto ambiental desde las primeras etapas del diseño (Consumer, 2005).

En general, las construcciones deben ajustarse a las exigencias de los usuarios (clientes, estudiantes, trabajadores, pacientes) y conviene capacitarlos en el uso adecuado de los servicios; cuidado del agua, uso racional de la energía, instalaciones domóticas, etc. Se debe procurar generar, dentro del edificio, un clima saludable y de bienestar.

Desde el interiorismo de edificios institucionales, se pueden abordar siete áreas en el diseño sustentable:

  1. Consumo racional de agua

    Por ejemplo, los hoteles pueden ahorrar muchos litros por huésped cada noche con medidas de gestión eficiente y tecnologías para optimizar el uso de agua; como grifería de bajo caudal, temporizadores o reguladores de presión en los grifos, inodoros de baja descarga o sistemas de riego eficientes.

  2. Uso eficiente de energía y uso de energías renovables

    Lo idóneo es utilizar productos y energías renovables. Desde instalar paneles solares para obtener electricidad y agua caliente, hasta diseñar jardines verticales y azoteas verdes, para generar aún más ahorro energético.
    Algunas modificaciones que hacen que la construcción sea más eficiente energéticamente son las siguientes (Eurocasa, 2021; Soler y Palau, 2018):

    • Instalar equipamientos para medir y controlar la temperatura ambiental.
    • Garantizar un buen aislamiento térmico en fachada, puertas y ventanas. Así se podrá mantener la temperatura interior y el gasto energético será mucho menor; habrá un ahorro energético de hasta un 50 %.
    • Utilizar energías verdes como aerotermia, paneles solares o biomasa.
    • Usar colores en los acabados que ayuden en el confort térmico y la eficiencia energética, disminuyendo el uso de aires acondicionados y ventiladores.
    • Instalar dispositivos para mejorar la iluminación o lograr ahorro eléctrico, de gas, etc. (aprovechamiento de luz natural, iluminación LED…)
    • Tener en cuenta la reflectancia de la luz (LRV). Cuando usamos una fuente de luz, es reflejada en mayor o menor medida, dependiendo del material del objeto que la recibe. Por eso, hay que considerar los valores de LRV de las pinturas al especificar un sistema de iluminación (Pintuco, 2021).
    • Instalar sistemas para reducir emisiones contaminantes.
  3. Conservación de materias y recursos

    Para reducir el impacto ambiental de un proyecto de interiorismo institucional es necesario utilizar eficientemente las materias primas que requiera. Conviene utilizar herramientas que aprovechen los materiales y que optimicen su aprovechamiento para generar menos desechos.

    También es idóneo reutilizar materiales y muebles. Porque, haciéndolo, se cierra el ciclo de economía circular y se reduce la generación de residuos y el consumo de materias primas (Tamarit, 2019).

  4. Diseño interior con materiales sostenibles

    Conviene elegir materiales con menor impacto ambiental y sin tóxicos para el diseño de interiores (Consumer, 2005).
    Aunque, como decíamos, un interiorismo más ecológico está basado en procesos eficientes, que contribuyen al reciclaje, los materiales innovadores también están presentes. El diseñador de interiores cuenta cada vez con más opciones. Algunas de ellas son (Volteo Interiorismo, s.f.):

    • Airlite: Es una ecopintura de última generación que purifica el aire mediante una interacción fotocatalítica. Funciona como las hojas de los árboles, eliminando bacterias, moho… como un filtro que elimina sustancias tóxicas. Puede usarse en exteriores e interiores, y disminuir las emisiones de CO2, reducir la radiación infrarroja y proporcionar ambientes más frescos. Esto, en lugares cálidos, permite un ahorro energético de entre un 15 y un 50%.
    • Aripaq: Es un pavimento ecológico terrizo, que aprovecha materiales de desecho. Ofrece un aspecto natural a zonas exteriores que requieren una calzada resistente, estable y que parezca tierra. Es impermeable, impide el crecimiento de maleza y su aplicación es de muy bajo costo.
    • Blazestone: Son azulejos reciclados fabricados a mano, hechos a partir de vidrio doméstico e industrial desechado. Como el proceso no incluye aditivos perjudiciales o tóxicos, es ecológico. Además, cada pieza es distinta, con una estética exclusiva: puede tener diversas clases de acabados, colores, texturas, brillo, tonalidades, formas de moldeado…
    • Earthstone: Es un vidrio espumado, compuesto de cristal desechado. Puede usarse para crear elementos de construcción o como material aislante. Porque es muy ligero y tiene alta resistencia a las cargas, fuerza de compresión, baja densidad y conductividad térmica.
  5. Confort térmico, acústico y visual

    Cuando hablamos de confort en la construcción, nos referimos, entre otras cosas a confort térmico y confort visual. Pero en proyectos de interiorismo institucional, también son importantes aspectos como la acústica. Conviene utilizar materiales con características aislantes y fonoabsorbentes, para evitar la propagación excesiva entre espacios contiguos y la reverberación. Sobre todo en espacios de grandes dimensiones, donde la concentración de personas es mayor.

  6. Madera libre de productos tóxicos

    La madera es el material más utilizado de cara a lograr un ambiente confortable y saludable. Podemos conseguir este objetivo mediante el uso de madera sin tratamientos tóxicos (Tamarit, 2019).

  7. Pinturas al agua

    Antes hablábamos de una nueva pintura ecológica, pero, en general, el sector de las pinturas ha hecho un esfuerzo por reducir componentes nocivos, como compuestos orgánicos volátiles. Las pinturas al agua suponen un gran avance en términos de sostenibilidad. Entre sus componentes podemos encontrar aceites de linaza o ricino y resinas naturales, como la colofonia. Empleando estos materiales se es más respetuoso con el ambiente y se previenen alergias y asma (Tamarit, 2019).

Si quieres desarrollar proyectos sostenibles de interiorismo institucional, ten en cuenta todas estas variables: los distintos tipos de impacto ambiental y los modos de prevenirlos o repararlos. El objetivo es garantizar la mayor sostenibilidad posible de las edificaciones.

Los beneficios serán ambientales, sociales y en la salud y el bienestar de las personas, pero también económicos, debido al ahorro y la optimización de recursos.

En el interiorismo institucional, los edificios sustentables ofrecen muchas ventajas: reducen los costos y riesgos; realzan el valor de la propiedad; y aumentan las ganancias. En los espacios laborales incluso se incrementa el presentismo y la satisfacción y productividad de los empleados.

Referencias bibliográficas

Argentina GBC. (2021). ¿Qué es Sustentable?

Bancolombia S.A. (2020). Guía práctica construcción en Colombia sostenible.

Consumer. (2005). Impacto ambiental de los edificios.

Grupo Eurocasa Modular. (2021, 31 de mayo). ¿Por qué es tan importante la calificación energética de las casas?

Ministerio del Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible – MADS. (2021). Cambio climático: Valle de Aburrá cuenta con diagnóstico de emisiones de gases.

ONU. (s.f.) Objetivo 11: Lograr que las ciudades sean más inclusivas, seguras, resilientes y sostenibles.

Pintuco. (2021). La reflectancia de la luz en el diseño de espacios sostenibles.

Soler & Palau. (2018, 11 de mayo).  Calificación energética de viviendas; qué es y cómo podemos mejorarla.

Tamarit, O. (2019). ¿Qué es… el interiorismo sostenible?

Volteo Interiorismo. (s.f.)