
Reconocido por su arquitectura tradicional y por conservar uno de los centros históricos más emblemáticos de Cundinamarca, este municipio guarda en sus calles, balcones y edificaciones el reflejo de distintas épocas que han dado forma a su identidad. Más allá de la reconocida Catedral de Sal, el corazón de Zipaquirá reúne expresiones arquitectónicas coloniales y republicanas que siguen siendo escenario de la vida cotidiana de sus habitantes.
Con esta mirada nace Zipaquirá desde el corazón, un proyecto liderado por la Alcaldía de Zipaquirá en alianza con Tierra SOS y con el apoyo de la Fundación Pintuco, que busca aportar a la revitalización del Centro Histórico a través de una intervención que pone en valor el patrimonio y fortalece la relación entre las personas y el territorio.
Como parte del proceso, se desarrolló un ejercicio técnico para analizar las capas históricas presentes en las fachadas e identificar los tonos que han acompañado este lugar a lo largo del tiempo. Este trabajo permitió comprender mejor la memoria cromática del Centro Histórico y orientar criterios para su recuperación desde una perspectiva patrimonial.
Posteriormente, el proyecto abrió espacios de concertación comunitaria para que fueran los mismos habitantes quienes participaran en la elección de la paleta cromática que hoy hace parte de esta transformación. Así, el color dejó de ser una decisión exclusivamente técnica para convertirse en una construcción colectiva.
El resultado es una intervención que busca ir más allá de renovar superficies: una apuesta por reconocer el valor histórico del territorio, fortalecer su identidad y generar nuevas formas de recorrer, habitar y conectar con este lugar.





